Acompañamos  en esta Semana Santa a Jesús. Él es el Hijo enviado por el Padre, para mostrarnos su amor hasta el final, hasta dar la vida totalmente por nosotros. Dios no se cansa en mostrarnos su amor. Él no dejará de hacerlo aunque nosotros digamos que no le conocemos, sigue reconociéndonos como hijos y hermanos, como miembros queridos de su familia. Esta es la clave de la celebración de la Semana Santa. Recordamos el amor de Dios para cada uno de nosotros. Su Amor es más fuerte que la muerte y, por supuesto, más fuerte que nuestro mismo pecado.

No dejen de participar, renovemos nuestra fe  en Aquel que todo lo puede .

Eco de Evangelio

14/04/2019

P. Pedro Pablo Garín