En este día que celebramos al apóstol san Bernabé, el evangelio nos invita a conjugar nuestra vida de oración y de piedad con la caridad siempre activa.

Somos llamados por Jesús a vivir y a encarnar la compasión, Jesú pasó haciendo el bien, erradicando el sufrimiento de las personas. Nuestro seguimiento a Jesús comienza por la llamada que él nos hace a cada uno. Una llamada que se transforma en adhesión cuando reproducimos los rasgos que hicieron de Jesús una persona llena de Dios: agraciado, desprendido y disponible. Dios nos quiere así, hombres y mujeres, abiertos al discípulado y al seguimiento, alejados del conformismo, del silencio cómplice y sin cobardías.

Eco del Evangelio

11/06/2019

P. Pedro Pablo Garín