Al iniciar este mes de María, hagamos lo posible de ORAR con el corazón para ver, escuchar y actuar como lo haría Maria. Enséñanos Madre a abrirnos al diálogo y a la esperanza para alcanzar justicia entre nosotros y obtener así una paz duradera. Oremos con insistencia para que acojamos la Palabra como lo haría nuestra madre.
La Palabra de Hoy nos recuerda que Dios nos ha dado cosas temporales para nuestro uso. La verdadera riqueza consiste, no en lo que yo guardo, sino en lo que yo entrego a otros. La riqueza de Maria es la entrega de su vida a Dios y a nosotros. Somos administradores de la propia vida y de lo que hemos recibido, por esto Señor nos juzgarás. Las únicas riquezas que nosotras(os) nos llevamos de este mundo son aquellas que hemos regalado, las cosas, los dones , pero sobre todo la propia vida. Danos Señor la lucidez y la astucia para actuar como hijos de la Luz.
Feliz mes de Maria, que nos traiga Paz y Justicia para Chile.
Eco del evangelio
8/11/2019
P. Pedro Pablo Garin