Querida comunidad parroquial, en este día del Santo Cura de Ars, patrono de los párrocos y sacerdotes, quiero agradecer, junto a ustedes, al Señor su llamada para ser sacerdote. Soy feliz sirviéndolo a Él y a esta querida comunidad que me ha encomendado por estos 10 años. Gracias por su cariño, comprensión y paciencia. Pido perdón al Señor y a ustedes por los errores cometidos y que han sido causa de desilusión y tristeza.
Junto a ustedes seguimos caminando para acompañar y servir, no podré olvidar nunca este tiempo de pandemia, que Dios ha querido que sea su sacerdote y hermano que los acompañe. Desde la eucaristía de cada día y especialmente hoy, renuevo mi amor a mi querido Señor y Pastor y a esta querida comunidad del Rosario, mi querida iglesia de Santiago.
Junto al Santo Cura de Ars, orar y amar.
Bendiciones, recen por mí para que esté siempre disponible para hacer la voluntad de Dios donde Ël quiera enviarme.
Pedro Pablo Garín
Párroco, Nuestra Señora del Rosario, agosto 2021